Los
Cristianos ya no vivimos como antes de conocer a Cristo, pues ese Viejo Hombre Pecador fue crucificado con Cristo, y mediante el bautismo hemos sido sepultados y resucitados con Jesús a una Nueva Vida, hemos nacidos de nuevo, y hemos dejado atrás el Cuerpo Pecaminoso.
"no engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." (Juan 1:13)
Libres
ya del Cuerpo Pecaminoso, siendo no
siervos ya del Pecado, somos siervos de Dios, lo que nos santifica y como fin
nos da La Vida Eterna.
Así
que no dejemos que el pecado siga reinando en nuestro cuerpo, obedeciendo a sus
deseos pecaminosos, porque somos esclavos de aquel a quien obedecemos, sea del
pecado para perdición, o de La obediencia a Dios para Vida Eterna.
En el nombre de Jesús.
Base
Bíblica:
Romanos 6
1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la
gracia abunde?
2 En
ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en
él?
3 ¿O no
sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido
bautizados en su muerte?
4 Porque
somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que
como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también
nosotros andemos en vida nueva.
5 Porque
si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también
lo seremos en la de su resurrección;
6 sabiendo
esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el
cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
7 Porque
el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.
8 Y si
morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;
9 sabiendo
que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se
enseñorea más de él.
10 Porque
en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para
Dios vive.
11 Así
también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo
Jesús, Señor nuestro.
12 No
reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en
sus concupiscencias;
13 ni
tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad,
sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y
vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
14 Porque
el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo
la gracia.